vd

VDEV Ad

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

vd cansado

El hombre en la mayoría de los casos, se acerca a Dios, movido por una serie de necesidades básicas insatisfechas que terminan convirtiéndose en asuntos urgentes para nosotros y esa “Urgencia” es lo que nos mueve a buscar a Dios…

Por ejemplo: una enfermedad, cuentas pendientes con la justicia, necesidad de pagar deudas, falta de trabajo, una casa, un esposo o esposa… Todo estos son asuntos urgentes, y por lo tanto, necesitamos una respuesta hoy mismo, ahora mismo…

Ahora bien, la verdad es que Dios quiere atender nuestras necesidades, Él quiere atender lo urgente, pero – antes – lo importante.

Ejemplo: el paralítico. En Mateo 9:5 leemos: “Porque, ¿qué es más fácil, decir: los pecados te son perdonados, o decir: levántate y anda?” ...

El paralítico buscaba un milagro, él deseaba caminar. Pero Jesús le dijo: “tus pecados te son perdonados”. Aunque el paralítico veía solo su necesidad de caminar, Jesús vio la necesidad que tenía este hombre de ser perdonado, y para

Jesús eso era lo importante, y eso fue lo que atendió primero...

Cuando nos acercamos a Dios, venimos como el paralítico. Jesús verá y atenderá primero lo importante…

Mateo 6:33 vemos “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Es decir, primero:

Buscar su amistad – desarrollar amistad con Él.

Buscar conocerlo, leyendo las escrituras.

Para amarlo y obedecerlo.

Para desarrollar confianza en Él.

Pero: ¿Por qué no recibimos?

A grandes rasgos, porque estamos “orando por lo urgente y no vemos lo importante”. Además:

Porque pedimos mal. Santiago 4:3 “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”. El compromiso de Dios es suplir nuestras necesidades básicas, no hacernos millonarios. Él nos da los talentos para prosperar, así que dependerá de lo que hagamos si queremos lograr dinero, o riquezas.

Porque queremos imponerle a Dios el “cómo hacerlo”: Muchas veces queremos que Él haga algo por nosotros, que Él solucione un problema, y queremos que Él lo haga de esta forma. Queremos que lo haga de la forma que nosotros creemos que Él debe hacerlo. Bueno, Dios si quiere solucionar nuestro problema, pero Él lo hará como Él quiera hacerlo, el escogerá el método que utilizará para darnos lo que pedimos.

Porque queremos imponerle a Dios el “cuándo hacerlo”: Recordemos el ejemplo de María y Marta cuando muere su hermano Lázaro.

Porque dudamos: Santiago 1:6 “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra”.

Porque ignoramos que sus promesas tienen condiciones. Por ejemplo, en 2 Crónicas 7:14 dice: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”. En este versículo hay Dios plantea 4 condiciones para cumplir la promesa de Perdonar sus pecados y sanar su tierra:

  1. Si se humillare mi pueblo, 
  2. oraren,
  3. buscaren mi rostro,
  4. se convirtieren de sus malos caminos.

Otro ejemplo se encuentra en Josué 1: 7-8: 7 “Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Dios va a satisfacer nuestras necesidades.

Él quiere que exclamemos como David en el Salmo 23: “En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días”.

Entonces “Dios es mi pastor, nada me faltará”, es cierto, pero para que el pastor comience a satisfacer las necesidades de las ovejas, se tiene que establecer esa relación de confianza, y de amistad entre la oveja y el pastor…

Dios mismo nos invita.

Por nada estéis afanosos… Y en Filipenses 4: 6-7 nos recuerda: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.

Acerquémonos pues confiadamente como se nos enseña en Hebreos 4:16

“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”.

El labrador, el agricultor antes de sembrar la semilla preparan el terreno, rompen el terreno, sacan las malas hierbas, el monte malo, lo arrancan, luego inician el proceso de abonar la tierra, y después de haber preparado la tierra pone la semilla.

¿Por qué todo este proceso de preparación? ¡Porque el labrador quiere asegurarse de que esa semilla que va a sembrar pueda dar frutos abundantes, Él no quiere que esa semilla muera!

¡Que tú seas una semilla que da MUCHO FRUTO!

Si quieres ver la enseñanza completa visita: https://youtu.be/sLdPJnrPLlw

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar