 Para Janette Farfan una vida llena de sueños e ilusiones acabó pronto, cuando fue engañada para ir a la capital a buscar una nueva vida.
Así empezó la tragedia de Janette Farfan del Perú, cuando llegó a la casa de su familia lejana donde fue obligada a convertirse en la esclava de ellos, sin derecho a comer o dejarla salir de la casa. En pago por sus servicios, comenzó a recibir indiferencia y agresión.
 Deprimida y cansada de golpes, maltratos y abusos, Janette logra que una tía le ayude para estudiar y todo parecía ir bien, hasta que un día un profesor le roció un líquido para adormecerla y estando en ese estado, la violó. Eso solo dejó en ella aún más marcas. Así, luego de huir de esa depravación, todos los maltratos generaron en ella trastornos mentales que lograron aislarla del mundo. Ahora su vida había desaparecido, aunque una nueva vida comenzaba dentro de ella. De ese abuso, Janette quedó embarazada, situación que la llevó al extremo de la desesperación cuando sus patrones la forzaron a abortar en una clínica, robando por completo sus sueños.
 Su llanto y tristeza la motivaron a querer suicidarse, haciéndola sentir miserable y sin salida, hasta que un día vio en la televisión algo que le llamo la atención. Por primera vez ella escucho alguien que le hablaba de amor, apuntando el numero en pantalla se dirigió a una cabina telefónica, donde hablo con una consejera que le dio esperanza y palabras de vida. Ese primer encuentro con Cristo le trajeron felicidad. Inmediatamente se refugió en una iglesia, donde los pastores la acogieron como su hija espiritual. Dios restauró su vida, le devolvió todo lo que había perdido.
 Además, estando ahí conoció el amor y se casó, para terminar llenando su vida con alegría. También el perdón se hizo presente, al perdonar a toda aquella familia que tanto la maltrató.
|